• C.Belén Sánchez

El nacimiento de la novia sostenible

Cuánto tiempo sin pasarme por aquí. Bueno para ser más exacta no por aquí, porque si os habéis fijado estoy escribiendo desde Succulenta.

Al final entre una cosa y otra he tenido que decidir alguna, y a partir de ahora escribiré desde la página web.

Hoy escribo para hablar de una boda divertida (aunque yo no estuve, mis informantes así me lo han dicho) más que de una boda divertida, de una novia divertida.



Ana y David se casaron el 10 de Agosto y dos meses antes empecé a trabajar en el Ramo de la novia, los prendidos del novio y del padrino, los tocados, en todo, vaya.


Después de 17 años juntos, decidieron dar un paso más en la relación, así que fue una boda de todos y para todos porque Ana se encargó de que así fuera, cuidando cada detalle para sus invitados en forma de regalos y obsequios.


A la abuela del novio, muy querida por la pareja, le regalaron una regadera con mensaje personalizado en tonos morados que daban las lavandas y las hortensias preservadas.



Ana tenía claro una cosa: los colores.

Que predominara el blanco tanto en el ramo como en el tocado con algún toque de verde mar que hiciera alusión al anillo de pedida de que le regaló David con una piedra en ese tono y el tan de moda esta temporada Cherry Blossom (es el color de las flores del cerezo)

Tanto el tocado de la novia como el ramo se decidieron teniendo en cuenta estos preceptos,



Aprendí, en esta boda, que es típico de la zona (no he mencionado que la boda fue en Monreal del Campo, provincia de Teruel) que el novio espera a la novia en la puerta de la Iglesia y que ésta le pone el prendido (para novias nerviosas al sentirse observadas, los prendidos van con un imperdible y son muy fáciles de poner, no os ganará la presión).


El padrino, sin embargo, ya sale con el prendido puesto de casa y a Rafa se lo puso su hija cuando se estaba vistiendo.




Como no podía ser de otro modo, el prendido del padrino lo hice en los mismos tonos que el tocado de Nuria, la madre de la novia.



Si hay alguien importante en una boda, es la madre de la novia. Nuria llevaba un vestido rosa muy sencillo y el toque de color del outfit lo aportaban el bolso y los zapatos, así que opté por dos peinetas pequeñas en esos mismos tonos, que pudiera ponerse a diferentes alturas.





Me inquietaba un poco la decoración de la Iglesia porque era la primera vez que "arreglaba" una, pero pude hacer lo que quise porque la novia me dio carta blanca, es más fue sorpresa y ella vio el resultado final el mismo día de la boda.



Las Iglesias, permanecen decoradas con flores, la mayor parte del año, quería hacer algo diferente, que se notara que ese día era especial y que además los protagonistas eran los novios.

En el altar opté por un centro discreto en tonos glabros(grises) y blancos sobre una cama de olivo, muy arraigado a la religión Cristiana, pues en el monte de los olivos es donde Jesús solía rezar con sus discípulos y donde fue apresado. Además simboliza la prosperidad y la fertilidad.




Quería que los novios pudieran llevarse a casa algún recuerdo de la Iglesia, porque al fin y al cabo, esa ceremonia era por y para ellos. Para acompañar al centro del altar, diseñé una iniciales de sus nombres en los mismos tonos que el centro.



A los pies del altar opté por unos discretos sacos de arpillera con Pentas de flor blanca, una flor típicamente estival y con olivo para continuar con la estética del altar.




No quería que los bancos tuvieran un lazo blanco que no significara nada, se pusieron unos mini sacos también de arpillera personalizados con las iniciales de los novio, y dentro eucalipto y paniculata preservada.



En cada saquito, y dentro de un tubo floral (para que luego se pudieran plantar)había una suculenta diferente procedente de nuestro vivero. Se usaron 10 especies diferentes.




Se que alguno de los invitados que se llevaron el saquito de recuerdo, ya esta disfrutando de su suculenta en casa.


En la decoración de la Iglesia colaboró todo el equipo de Succulenta.


Posteriormente, se hicieron más saquitos para regalar a algunos compromisos, pero esta vez incluimos otros tonos de flor, azules, naranjas y morados. Es un detalle bonito regalar en una boda un recuerdo para siempre, algo que los invitados podrán plantar y ver crecer.





Y entre tanta foto, seguro que habéis estado buscando la del ramo y el tocado de la novia... me lo he dejado para el final, lo bueno siempre se hace esperar.




Ana, además de divertida es muy discreta en su forma de vestir en su día a día, y en una ocasión tan especial no iba a ser menos.

Se permitió, no obstante, unos preciosos zapatos de color Cherry Blossom de la marca Solepiel Valencia. El vestido, de Rosa Clará, muy trabajado en el busto y con una falda vaporosa muy sencilla tenía en punto fuerte en la espalda descubierta.



Ana tiene un pelo rizado negro precioso y larguísimo, y quería llevarlo ese día como habitualmente lo lleva, suelto con un semirecogido detrás. Se opto por un tocado alargado con dos peinetas en los laterales y un hueco en el medio para que se pudiera acoplar el velo.




Y por fin, ¡el Ramo!

Os pongo una foto primero para que podáis verlo y ahora os cuento.



Sus colores predominantes, los que os he comentado antes y en cuanto a flores, quería mini margaritas, que tanto a ella como a Nuria les encantaban y Gardenias Cherry Blossom que.....estaban agotadísimas.



Y como cuando una novia sueña con algo hay que hacer lo posible por cumplir sus deseos, las pinté, si como la canción pero esta vez en vez de Rosas fueron Gardenias.

En el segundo intento, conseguí el color perfecto para Ana, ¡misión cumplida!



El prendido del novio era una mini réplica del ramo.




La suculenta protagonista fue la Crassula perforata, que caracteriza por "desmontarse"

en pisos, esta engarzada como si de una cadena se tratara.



El Ramo tenía dos Gardenías y así lo he bautizado y así lo podéis encontrar en la tienda : Dos Gardenias para ti

Ana le regaló el Ramo a su amiga de la infancia, a la que tuve el placer de conocer el día de antes de la boda y la que por cierto hizo muy buenas migas con mi mini ayudante Zoe.

Espero que Elena, haya plantado la parte Succulenta del Ramo y que las esté viendo crecer.


Ana y David que ahora mismo están en su viaje de novios SED FELICES.



Porque la vida de los accesorios que llevan las novias el día de su boda no tiene porque acabar, aquí han nacido las NOVIAS SOSTENIBLES DE SUCCULENTA y no han acabado, tengo otra muy especial que contaros.


C.Belén.


Pd: Las fotos con marca de agua, las hizo el fotógrafo de la boda, Toni Duarte.


















































misión cumplida


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